Protegiendo el Patrimonio Natural del Perú – permanentemente | WWF

Protegiendo el Patrimonio Natural del Perú – permanentemente

Posted on
17 junio 2019


  • Una red bien administrada de áreas naturales protegidas que se extiende a lo largo de la Amazonia está en camino a ser realidad.

Por Kurt Holle, Representante de País, WWF Perú


En Perú, estamos orgullosos de nuestro patrimonio cultural y de ser reconocidos por una gastronomía de fama mundial. Pero junto con Machu Picchu y el ceviche, la naturaleza es parte de nuestra identidad nacional. Desde la costa del Pacífico hasta los Andes y el Amazonas, hemos sido bendecidos con un increíble patrimonio natural, gran parte del cual permanece intacto.
 
Después de Brasil, Perú posee la segunda extensión más grande de selva amazónica. Ocupa el puesto número uno, en el mundo, en variedad de mariposas y peces de agua dulce, segundo para aves, cuarto para anfibios y quinto para mamíferos y reptiles. Todo el planeta se beneficia de la gran cantidad de carbono almacenado en la Amazonia peruana, y sus ecosistemas nos protegen contra las sequías y las inundaciones, que parecen intensificarse en Perú, como resultado del cambio climático.
 
Es indispensable proteger estos tesoros naturales. A medida que la economía se expande, nuestra naturaleza enfrenta una presión cada vez mayor. Estamos perdiendo más de 150,000 hectáreas de bosques cada año debido, principalmente, a la agricultura, además de la minería y la tala ilegal, y a los caminos construidos para alcanzar este desarrollo. La deforestación también representa la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero en Perú.
 
Una forma importante de conservar la naturaleza y a la vez, beneficiar a las personas que dependen de ella, es a través de áreas naturales protegidas como los parques nacionales. Por cada dólar invertido en el manejo efectivo de los recursos naturales en áreas naturales protegidas, obtenemos un valor de USD 100 dólares en beneficios para las personas, en forma de agua limpia, alimentos, medicinas naturales y más. Perú cuenta con una amplia red de 76 áreas naturales protegidas, la mitad de ellas se encuentran en el Amazonas, y para que sean realmente efectivas, deben ser bien administradas y adecuadamente financiadas, a largo plazo.
 
Si bien ha incrementado el apoyo gubernamental durante la última década, sigue existiendo una gran brecha entre los niveles actuales de gasto y el financiamiento que realmente se necesita para una red de áreas naturales protegidas efectiva, desde los costos de personal y equipo, hasta la infraestructura, el monitoreo de la vida silvestre y la participación de las comunidades locales.
 
Ante ello, surgió como solución, Patrimonio Natural del Perú (PdP), una innovadora asociación público-privada liderada por el gobierno peruano que tiene como objetivo proporcionar fondos para garantizar la estabilidad a largo plazo de las áreas naturales protegidas del país, utilizando un mecanismo llamado Proyectos de Financiamiento para la Permanencia. WWF es uno de los varios socios involucrados.
 
Funciona así. Juntos, los socios acuerdan una visión a largo plazo y un plan para administrar toda la red de áreas naturales protegidas, y estiman cuánto costaría la implementación de las medidas requeridas. Los donantes del sector público y privado, incluidas las agencias internacionales de desarrollo, fundaciones y empresas, contribuyen con fondos para cubrir el déficit, con la condición de que después de un período de tiempo acordado, el gobierno del país asumirá todos los costos por sí mismo. Es un enfoque que se está utilizando con éxito en un creciente número de países: WWF ha ayudado previamente a establecer programas similares en Brasil y Bután.
 

Este mes, el proyecto PdP celebró un hito importante: un compromiso de USD $ 140 millones de dólares en financiamiento de donantes internacionales y del gobierno peruano, para fortalecer y ampliar la red de áreas naturales protegidas, comenzando por la Amazonia.

 

Este es un gran motivo de celebración. Significa que podemos lograr una visión unificada e integrada para las áreas naturales protegidas a largo plazo con los planes y prioridades acordados. En lugar que el financiamiento sea insuficiente y parcial, se dispondrá de fuentes de ingresos garantizados, lo que nos permitirá construir una estructura estable y un sistema sólido para conservar el patrimonio natural del Perú.

Una mejor gestión de nuestras áreas naturales protegidas también traerá mayores beneficios para las personas que viven dentro o cerca de ellas. Una de las condiciones de PdP es que todas las áreas naturales protegidas cuenten con un comité de gestión que represente a las comunidades locales y otras partes interesadas. Un objetivo a largo plazo es crear más oportunidades para que la población local se beneficie del uso sostenible de los recursos naturales, incluido el turismo.


Tengo la esperanza de que PdP conduzca a una mayor valoración de la importancia de nuestras áreas naturales protegidas. Me encantaría ver a más peruanos y extranjeros visitándolas en la Amazonia. Y por ser un país tan apasionado por los alimentos, debemos recordar cuántos de nuestros peces, frutas, nueces y cultivos silvestres se originan en áreas naturales protegidas, por lo que necesitamos que sigan produciendo los sabores que amamos y que son únicos en todo el mundo.

Este es un hito no solo para Perú sino para todo la Amazonia. PdP sigue los pasos del programa ARPA para la vida, que aseguró USD 215 millones de dólares para 60 millones de hectáreas de áreas naturales protegidas en la Amazonia brasileña. Actualmente, WWF está impulsando un esfuerzo similar en Colombia, donde se encuentra la siguiente área más grande de la selva tropical de la Amazonia.

Combinados, ARPA, PdP y Herencia Colombia garantizarán la protección permanente de alrededor del 12 por ciento de todo el bioma amazónico, algo de lo que todos debemos estar orgullosos.

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