Tabaconas Namballe: el bosque montano frente al cambio climático | WWF

Tabaconas Namballe: el bosque montano frente al cambio climático



A menos vegetación y bosques, hay menos agua disponible a lo largo del año. Así de clara es la realidad en Tabaconas al norte del Perú, en donde los mismos pobladores que deforestaron sus laderas hoy trabajan junto a WWF Perú recuperando sus bosques y con ello sus fuentes de agua.
Entre los Andes de Colombia, Ecuador y el norte de Perú se extiende el complejo de bosques montanos y páramos de los Andes del norte, una ecoregión muy particular que se inicia a los 800 msnm con la ceja de selva y sigue más allá de los 3500 msnm, donde el bosque da paso al páramo. Este último es un mundo de humedad constante – dominado por líquenes, musgo y árboles enanos - cuyo suelo blando funciona como una gran esponja que capta el agua, dando origen a un sinnúmero de microcuencas y consecuentemente, a importantes tributarios del Amazonas.

Las inusuales condiciones y el aislamiento de esta región permiten además la existencia de diversas especies que solo viven aquí, como el raro tapir de altura (Tapirus pinchaque), venados enanos, musarañas de montaña y otras especies protegidas en el Santuario Nacional Tabaconas Namballe en Cajamarca, cuya conservación hoy es impulsada por los propios pobladores de la mano de WWF.

Recuperando las fuentes de agua
Los Andes del norte de Perú constituyen una de las regiones más vulnerables a efectos del cambio climático, como la escasez de agua. Incluso en torno a áreas protegidas como el Santuario Nacional Tabaconas Namballe el retroceso del bosque por presiones como la agricultura y ganadería extensivas, viene reduciendo la disponibilidad de agua en ríos y quebradas, a lo largo del año.

Por ello, en 2004, los campesinos de San Miguel de Tabaconas - quienes ya habían perdido cerca del 25% de sus bosques comunales - iniciaron, junto a WWF Perú y a las autoridades del vecino santuario, la recuperación del bosque. Tras reforestar con éxito sus primeras 100 hectáreas, las más de 750 familias de San Miguel, organizaron sus actividades productivas mediante una zonificación ecológica y económica, que prioriza la recuperación de sus bosques y la conservación del santuario.

Así, a través del establecimiento de viveros, plantaciones y sistemas agroforestales con especies nativas, la comunidad rápidamente empezó a recuperar las partes altas de su cuenca y con ello poco a poco empieza a recuperar también el caudal de su río, lo que más adelante les dará un mayor acceso a energía, al recobrar – después de años - la capacidad óptima de su pequeña central hidroeléctrica.

Restauración: conservación y negocio
La reforestación fue solo el inicio. La pérdida del bosque se originaba en la agricultura y ganadería precarias e invasivas promovidas por las reducidas oportunidades de desarrollo local. Por eso, un siguiente paso fue la identificación y generación de actividades productivas sostenibles que lejos de degradar los ecosistemas locales ayudaran a recuperarlos y conservarlos.

WWF Perú ayudó así, a impulsar el cultivo de café orgánico bajo sombra contribuyendo con el desarrollo de un plan de negocios, que permitió establecer la Asociación de Productores Ecológicos de la Comunidad Campesina San Miguel de Tabaconas (APECT).

Poco a poco se está pasando de contar con unas pocas – y viejas - plantas de café sin ningún manejo, a desarrollar productivos sistemas agroforestales con especies de árboles nativos y café. Más aún, apenas un año después de conformada, la asociación superó las ganancias históricas por venta de café al eliminar por primera vez a los intermediarios.

Hoy, los 120 productores asociados vienen dando los primeros pasos hacia la certificación de su café, tras haber contribuido a consolidar un saludable paisaje compuesto de bosque y cultivos de café que simultáneamente mejora la productividad - y nivel de vida local - y ayuda a conservar el aledaño Santuario Nacional Tabaconas Namballe.

Algunos datos:
  • El Santuario Nacional Tabaconas Namballe fue establecido en 1988 para proteger la biodiversidad y el rol del páramo en la regulación de las fuentes de agua y es la única área natural protegida que conserva este ecosistema en el Perú.
  • La población local hoy ha recuperado los bosques y ríos vecinos al santuario que es considerado un sitio Ramsar (humedal de importancia internacional) y es también Área Importante para la Conservación de Aves (IBA, por sus siglas en inglés).
  • Esta experiencia es parte de una iniciativa trinacional implementada con Fundación Natura en Ecuador y con WWF Colombia.
Trabajamos con: Directiva comunal, Mesa comunal, Municipalidad y población de San Miguel de Tabaconas, Mesa de concertación de lucha contra la pobreza en la provincia de San Ignacio, Asociación Provincial de Cafetaleros Solidarios de San Ignacio (APROCASSI), Amazónicos por la Amazonía (AMPA), Jefatura del Santuario Nacional Tabaconas Namballe y Ministerio del Ambiente.

Con el valioso apoyo de: Fondo Flamenco para el Bosque Tropical y Unión Europea.
 
	© WWF / YURI HOOKER
La recuperación de ecosistemas de páramo está contribuyendo a la conservación de especies raras, como diversos pequeños mamíferos que solo habitan en este ecosistema.
© WWF / YURI HOOKER