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Áreas protegidas en Colombia: un camino a la construcción de paz con la naturaleza

WWF fortalece esfuerzos de conservación de la naturaleza por medio de estrategias que involucran a las comunidades en la protección de la biodiversidad.

Los más de 91 ecosistemas en Colombia, aparte de su vital importancia, se encuentran en amenaza por conflictos como la violencia, el desplazamiento, el acceso a la tierra y el cambio climático. Su conservación es fundamental y una medida clave para lograrlo es la implementación de diversas figuras de áreas protegidas en el país. 

Precisamente, este jueves 22 de febrero WWF hablará de conservación inclusiva, resolución de conflictos socioambientales y construcción de paz con la naturaleza en el encuentro ‘Áreas Protegidas, Paz y Bienestar: experiencias de conservación en territorios campesinos’ y que tú podrás revivir en nuestro canal de YouTube.



Pero ¿qué queremos decir con áreas protegidas y cuál es la problemática?  

Las áreas protegidas y conservadas, como los parques nacionales, las zonas de reserva forestal y los distritos de manejo integrado, se establecieron para preservar la biodiversidad y la riqueza cultural del país. Sin embargo, factores como el conflicto armado, el desplazamiento y condiciones socioeconómicas han llevado a que los campesinos ocupen estas tierras. 

Es por eso que, en un trabajo articulado con Parques Nacionales Naturales, las Corporaciones Autónomas Regionales, diferentes organizaciones comunitarias e institucionales y ONG’s, WWF trabaja para fortalecer los esfuerzos de construcción de paz y la conservación de la naturaleza proporcionando estrategias destinadas a involucrar a las comunidades locales en la protección de la biodiversidad en estas áreas. 

El primer paso es lograr un equilibrio entre el bienestar común y el interés general, representado por la conservación de las áreas protegidas, y al mismo tiempo garantizar los derechos fundamentales y medios de vida de la población campesina que vive en condiciones de vulnerabilidad.  

Esto se puede alcanzar por medio de la solución de conflictos relacionados con el uso y acceso a la tierra mediante el diálogo y la concertación de acuerdos para su restauración y así contribuir a mejorar las condiciones de vida de las comunidades campesinas. 

Los acuerdos: armonía entre conservación, bienestar y paz 

El trabajo colaborativo entre sociedad civil y gobierno a través de proyectos como Áreas Protegidas y Paz hace que se impulsen procesos que contribuyen a la restauración ecológica y al bienestar de las comunidades, a través de acuerdos de conservación. 

En los últimos tres años, WWF, a través del proyecto Áreas Protegidas y Paz, ha ayudado a implementar 224 concertaciones en fincas ubicadas alrededor de seis áreas protegidas entre ellas Chiribiquete, Alto Fragua, Macarena, Tinigua, Picachos y Sumapaz, promoviendo la restauración de 2.232 hectáreas. Este proceso ha buscado no solo la restauración de los ecosistemas, sino también de las relaciones del tejido social. 

Este proyecto facilitó la implementación de cinco planes de formación que abordaron más de 26 temáticas en 38 talleres y nueve giras de intercambio en las que se capacitaron a unas 233 personas. 

Para WWF, la construcción de paz se logra mediante la promoción de iniciativas locales que hacen uso sostenible de la biodiversidad y generan beneficios económicos en mejora de las condiciones de vida de comunidades locales. En este sentido se han fortalecido y ayudado a siete emprendimientos locales de cacao, mieles, café, aceites y turismo de naturaleza. 
Las áreas protegidas y de conservadas, como los parques nacionales, las zonas de reserva forestal y los distritos de manejo integrado, se establecieron para preservar la biodiversidad y la riqueza cultural del país.
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